martes, 18 de noviembre de 2014

El Candidato Presidencial del PRM

Willians De Jesus Salvador
El sistema de partidos políticos en la República Dominicana está en crisis, la alarmante corrupción de estado está lacerando la democracia y minando la confianza de los ciudadanos en los partidos políticos como instrumento de intermediación entre el pueblo y el Estado. Hace más de medio siglo que se instauró la primera ola democrática en el país, después de la desaparición de la dictadura de Trujillo, y hoy la decepción no puede ser mayor, los llamados partidos mayoritarios que han ejercido el poder no han sido capaz de edificar una democracia garante de la institucionalidad del Estado dominicano, hay un relajamiento de los tres poderes, a tal grado que hoy el aparato judicial es un traje hecho a la medida del clan político partidario más corrupto de la historia dominicana. Recuerdo una vez que el Dr. Balaguer manifestó que la corrupción se detenía en la puerta de su despacho, pero la permitía y auspiciaba la impunidad, hoy día la corrupción cruza mares y océanos, verbigracia Brasil y la compra de los Súper Tucanos, cruza la frontera y pasa el masacre mojándose la dignidad nacional. La democracia es algo mas que el derecho a votar cada cuatro años, debe ser la base en la que se fundamente el "Estado del Bienestar y desarrollo sostenible de los pueblos", sus pilares son la libertad, justicia social, libertad de conciencia, equidad para todos los ciudadanos y la redistribución equitativa de las riquezas nacionales, a fin de construir un país con un tejido social igualitario o por lo menos con una menor brecha social. Es innegable que la economía dominicana ha mantenido un crecimiento en los últimos tres lustros, pero su desarrollo no obedece al aumento de la producción nacional, sino a una economía fundamentada en bienes y servicios, ventas de las empresas del estado en una etapa, las comunicaciones que les arrancan casi el treinta por ciento a la población por el derecho a comunicarse por vía telefónica, turismo, remesas, Zonas Francas, etc. Y como colofón una enorme deuda externa que tiene aterrorizado hasta al FMI. Necesitamos avanzar hacia una economía social de mercado, fundamentada en la capacidad de producción nacional, innovación y competitividad. Hoy podemos asegurar que en nuestro país el modelo neoliberal ha fracasado, basta con echar una ojeada al Sistema de Salud Pública dominicano el cual está totalmente colapsado, le hacemos un llamado al presidente Medina para que haga una visita sorpresa en la noche a cualquier hospital del país. Es decir, no hay garantías de salud pública, ni hay garantías de la vida en ninguna calle del territorio nacional, léanse las crónicas periodísticas de asaltos hasta a los militares en sus dominios y crímenes propio del Chicago de Al Capone. En resumidas palabras, tenemos una democracia sin calidad, arcaica, sin garantes de las libertades individuales, ni colectiva, por la inseguridad y delincuencia, funcionarios depredadores de la cosa pública y tres poderes del estado secuestrado por un partido y su Comité Político, que tiene la vieja y prosaica teoría que el poder es para usarse sin límites. En este escenario surge el Partido Revolucionario Moderno (PRM), su misión será ser la antítesis de los partidos del sistema, los cuales son antros de cobras amaestradas, que hacen del ejercicio política una industria sin chimenea, cuando están en el poder defalcan y cuando son pseudo opositores reciben beneficios directos e indirectos del gobernante de turno a través de contratas y otras formas de corruptelas y falsedades poco decorosas. El PRM no puede nacer en medio de una batalla campal por la candidatura presidencial, ese debe ser un proceso institucional ejemplar para marcar la diferencia, lo primero es ensamblar la maquinaria, afiliar a militantes y simpatizantes, conquistar a los que están hastiado del partido gobernante, no centrarse desde ya en Leonel o Danilo, hay que prepararse para derrotar al PLD y sus aliados entre los que están obviamente el PRD y un sector reformista. El PRM debe ser un partido realmente moderno de liderazgo colegiado y desde ya debe estructurar un equipo de estrategias y un gabinete de la sombra, para producir políticas como aportes al debate nacional, y constituirse en contra parte para frenar esta locura organizada del sector gobernante. Ah, eso sí deben ser personas con pensamientos y conocimientos renovados, actualizados y no llenar este espacio de la meritocracia política, que como los grandes jarrones no sabemos donde colocarlos en la casa. Es urgente la reestructuración del modelo económico imperante en el país, debemos avanzar hacia una economía solidaria y competitiva a nivel global. Hay que producir la segunda reforma al Sistema de Seguridad Social, la primera ya se agotó y el sistema en su conjunto esta colapsándose, el cual debe ser solidario, incluyente, sostenible, universal que proteja a los ciudadanos desde el vientre hasta la tumba. Hay que estar ojo visor con el llamado "Pacto Eléctrico", para que no sea un parto distócico como los anteriores acuerdos energéticos, cuestionados sus actores por la falta de transparencia, por lo lesivo al pueblo dominicano, hay que revaluar el camino a seguir en otras áreas vitales para el desarrollo y entre estos el Sistema Educativo Nacional. Hay muchos aspectos que no se pueden soslayar, por ejemplo, una democracia del siglo XXI debe reformar la constitución por medio de una constituyente, para evitar que se repita el reparto del poder judicial, las altas cortes, Junta Central Electoral y una Cámara de Cuenta que no apañe a los corruptos, entre otras reformas necesarias. Por estas razones somos de opinión, que no es trascendente la lucha de encuestas o convención, consideró fundamental primero el consenso entre las partes sobre el método y las cuotas de poder antes del proceso, y luego la convención para elegir el candidato, porque lo mas probable es que el candidato obtenga la triple corona, debe ganar las encuestas, debe encabezar el consenso nacional, el que domina estos dos aspectos, seguro debe ganar la convención. No constituye una necedad recordar que la elección del candidato debe ser producto de un ejercicio convencional democrático de incuestionable pureza, pulcritud y transparencia organizativa, cualquier trapisonda o bellaquería, producto de las malas artes grupales, echarían a perder este último y gran esfuerzos de millones de dominicanos que aspiramos al cambio. La oposición dominicana necesita un hombre de este tiempo, para estos tiempos de innovación y cambios vertiginosos que requiere la República Dominicana, todos los candidatos del PRM tienen grandes virtudes, y entre ellos debemos destacar al Benjamín de los líderes dominicanos, el Lic. Luis Abinader, quien es la esperanza nacional y representa la candidatura del cambio no solo del PRM, sino de la "verdadera oposición política Dominicana".

domingo, 16 de noviembre de 2014

El líder cibernético del Siglo XXl

El líder político cibernético del siglo XXI
                                                   
Willians De Jesús Salvador

En el siglo XXI hemos asistido a un fenómeno sociológico, que son los llamados líderes políticos producto de la cibernética. Estos son líderes abstractos, no espirituales, sino, producto de la magia embriagante de la multimedia, son fabricados en la web,  y dan la impresión que son mesías sociales y apóstoles de la redención social de sus pueblos.

Cuando llegan las realidades sociológicas, políticas y económicas de una sociedad cada vez más compleja, propia de la era global, que requiere del político con formación académica y amaestrado en la lucha intestina de los partidos políticos, donde conoce las realidades sociológicas del pueblo y las intríngulis del poder, se prepara para gobernar a un pueblo compuesto por seres humanos y a un Estado moderno. En ese escenario termina el mundo imaginario del líder virtual, dándole paso a las realidades del pueblo.

En la América moderna hemos tenido líderes virtuales, que en tiempo récord decenas millones  de votantes, sin nunca haberlo visto personalmente, solo por las redes sociales empezaron a idolatrarlos, como es el caso del Presidente Barack Obama, que inclusive fue bautizado como "el nuevo Moisés de la sociedad norteamericana ". Estados Unidos es capaz de fabricar sus líderes a la medida de las circunstancias históricas.

En EEUU recién acaban de pasar las elecciones de medio término, el partido Demócrata ha sufrido un gran revés, los republicanos obtuvieron una victoria que no se veía desde 1931, y el índice del colectivo de críticos políticos estadounidenses señalan al presidente Obama como culpable de la hecatombe demócrata, y hacen una exégesis de sus debilidades políticas en la conducción de la nación más poderosa del mundo, colocando todo el peso de la derrota en sus hombros.

El columnista Moisés Naím del periódico español "El País", en el artículo publicado el 8 de noviembre 2014, el "Diagnosticando a Obama", dice: "En Estados Unidos los consensos políticos están en peligro de extinción. No hay acuerdos sobre casi nada. Excepto una cosa: la culpa es de Barack Obama. El presidente es percibido como el responsable de la mala situación económica, de la agudización de la desigualdad económica, o de que los Vladímir Putin y los Bashar Al-Asad del mundo estén envalentonados, ya que han descubierto que pueden hacer casi lo que sea sin que EE UU les dé una lección que les enseñe a ellos y al resto del planeta que con una superpotencia no se juega."

La realidad es que los electores olvidaron los pecados cometidos por la administración "Old Party", la  situación crítica como la administración republicana entregó el gobierno, tras la gran burbuja inmobiliaria del año 2009, el índice de desempleo y la crisis  financiera a la que dedicó su primer gobierno, es obvio que en este segundo periodo  luce adinámico, con una política internacional no convincente a la sociedad norteamericana, que está cansada de pagar impuestos para financiar guerras, mientras amplios sectores sienten los efectos devastadores de una situación económicas y recortes de políticas sociales.

La situación económica fue definida como mala por el 70% de los electores, seguida por la salud, inmigración y la política exterior, tres aspectos fundamentales y que el gobierno no proyecta acciones convincentes muy a pesar de la abundante retórica, sin lograr los resultados esperados. Los Republicanos hicieron campaña destacando el manejo del ébola y las estrategias contra el  Estado Islámico (EI), percibida  como timorata y tardía, combatiendo con Drones como si fuese una guerra de ciencia ficción, la sociedad norteamericana se acostumbró a Comandante en Jefe de otra extirpe.

Y, la realidad es que los votantes norteamericanos inclinan la báscula electoral en busca de la mejoría colectiva, y castigando a los que consideran responsables de la crisis, es un votante pro el bienestar, un elector que vota con el cerebro, es un ciudadano que ama a Estados Unidos de América, el cual está en el centro de sus emociones e ilusiones, y la luna de miel con sus  líderes perdura hasta que sea capaz de sintonizar la sociedad con el honor, el orgullo y el bienestar.

Parece ser que al nuevo Moisés de la sociedad norteamericana, se le cayó la tabla de los mandamientos que contiene el código de los mandatarios estadounidenses del sueño americano.

Mientras tanto, el mundo observa al líder chino presidente Xi Jinping crecido en el escenario mundial y el resurgimiento de la República Popular de China con una diplomacia abierta y aguerrida, haciendo nuevas alianzas con países de todas las latitudes, a la vez que reafirma viejos aliados, según concluyen los analistas políticos internacionales al concluir  XXII cumbre del Foro de Cooperación Económica de Asia-Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés).

China competitiva y disciplinada se abre en la era global al mundo, en la Cumbre APEC, rompió el hielo con Japón y la agudeza de su mirada se proyecta en una Latinoamérica que la administración Obama, no auspició un reencuentro como viejos y eternos aliados, que obligados por las circunstancias inventaron el llamado socialismo del siglo XXI.

América Latina el olvido y hastío le obliga a buscar alianzas estratégicas con China y Rusia, mientras el Imperio del Norte parece ignorarle; continuando con una agenda diplomática de guerra en Medio Oriente. Esperamos que esta cumbre de 21 economías de la región Asia-Pacífico llevada a cabo en las afueras de Beijing en la que se percibieron los esfuerzos de China por impulsar su estatus como líder regional en comercio y finanzas, constituya el estímulo necesario para que EEUU reflexione sobre la urgente necesidad de impulsar un paquete de medidas económicas, políticas y sociales en beneficio de América Latina.

El auto es Médico y Diplomático.


sábado, 25 de octubre de 2014

El presidente Putin, la Guerra Fría y el Nuevo Orden Mundial

El presidente Putin en las brumas de la Guerra Fría

Willians De Jesús Salvador


El presidente ruso Vladimir Putin, aseguró en una rueda de prensa en la ciudad de Sochi, bañada por el mar negro,  en el marco del foro de debate Valdai, , que "la Guerra Fría terminó", pero nunca "se llegó a firmar una paz" con nuevas reglas de juego para las relaciones internacionales, y acusó a Estados Unidos de querer imponer al mundo sus intereses.
"Existe la impresión de que los llamados 'vencedores' en la Guerra Fría decidieron llevar la situación al límite, crear un mundo a su gusto y para sus intereses", según noticia divulgada por la Agencia EFE.

No es una necedad preguntarse¿" sobre cuáles bases y entre quienes se podía firmar un armisticio o acuerdo de paz, ya que la guerra fría, era una lucha sórdida y llevada a cabo desde las sombras de los imperios."

Es importante recordar que  cuando se presenta la disolución de la URSS, y se rúbrica el Tratado de Belavezha, fue un acuerdo internacional rubricado el 8 de diciembre de 1991, por los presidentes de Rusia ( Boris Yeltsin), Ucrania (Leoniv Kravchuk) y Bielorrusia (Stanislav Shushkiévich) este histórico y memorable Acuerdo se firmó en las entrañas de la reserva natural Belavézhskaya Pushcha, en la que se declaraba oficialmente disuelta la URSS y el fin de la Guerra Fría.

Para la firma de cualquier protocolo con Estados Unidos de América, había que hacerlo ante de disolver la Unión de Repúblicas Sovieticas, y no había vencidos ni vencedores, porque a la URSS  no fue derrotada por los  EE.UU, sino su final fue producto del colapso de un modelo autoritario impuesto por el PCUS y el  Soviet Supremo erigido como jefe absoluto del Estado y el pueblo era un sujeto al servicio del Estado, obviamente con el sofisma de que el proletariado era el eje fundamental sobre el que giraba la dictadura.

El presidente ruso considerado uno de los líderes más carismático de este siglo,  parece interesado en desviar  el debate mundial de los problemas fundamentales que debe enfrentar Rusia ante la impronta del affaire que ha generado el conflicto con Ucrania, y anda hurgando en un pasado melancólico y que considera inconcluso que fue la Guerra Fría.

La Guerra Fría fue un enfrentamiento político, económico, social, militar, informativo e incluso deportivo iniciado al finalizar la Segunda Guerra Mundial, cuyo origen se suele situar en 1947, durante las tensiones de la posguerra, y se prolongó hasta la disolución de la Unión Soviética (inicio de la Perestroika en 1985, caída del muro de Berlín en 1989 y golpe de Estado en la URSS de 1991), entre los bloques occidental-capitalista liderado por Estados Unidos, y el oriental-comunista liderado por la Unión Soviética. Las razones de este enfrentamiento fueron esencialmente ideológicas y políticas.
Si bien estos enfrentamientos no llegaron a desencadenar una guerra mundial, la entidad y la gravedad de los conflictos económicos, políticos e ideológicos, que se comprometieron, marcaron significativamente gran parte de la historia de la segunda mitad del siglo XX. Las dos superpotencias ciertamente deseaban implantar su modelo de gobierno en todo el planeta.
(wikipedia).
En realidad cada superpotencia creía tener la supremacía, recordemos que
el 18 de noviembre de 1956, durante un discurso frente a embajadores del bloque occidental en la embajada de Polonia, Khrushchev pronunció unas polémicas palabras que impresionaron a los presentes: «Os guste o no, la Historia está de nuestro lado. ¡Os enterraremos!» Sin embargo, posteriormente aclaró que no se refería a la posibilidad de una guerra nuclear, sino a la inevitabilidad histórica de la victoria del comunismo sobre el capitalismo.
Estados Unidos de América, siempre confió en su superioridad nuclear con relación a la URSS, el Secretario de Estado de Eisenhower, John Foster Dulles, recalcó la Teoría de la Contención enfatizando el probable uso de armas nucleares contra los enemigos de EE. UU y la represión a todos los contrarios de Occidente. Reitero aunque el mundo estuvo al borde de i no hubo enfrentamiento solo retórica y controles militares, políticos y económicos.

La realidad es que ese periodo está irremisiblemente cerrado; de  la guerra fría  solo sobrevive como herencia y legado el  espionaje  practica globalizada, esto hace que la humanidad viva sin privacidad. El mundo vive una nueva ola caracterizada por la necesidad de los países y bloques de la búsqueda de la estabilidad económica y aumento de la productividad, para lograr el estado de bienestar y la preservación del planeta tierra.

lunes, 20 de octubre de 2014

ELIGIO JAQUEZ Y SU PERIPLO DE OIDOR PARA EL CONSENSO

 
Publicado el Lunes, 20 Octubre 2014 09:57
Dr. Willians De Jesús Salvador
El ing. Eligio Jaquez, quien después de una dilatada vida política dentro de Partido Revolucionario Dominicano(PRD), tiene que salir por los caminos de la patria ha oír los militantes,dirigentes y líderes populares, en un intento de auscultar el corazón de las fuerzas sociales que se están aglutinando, y las que se encuentran dispersas tras la implosión intestina del PRD, cuyo fraccionamiento a creado un nuevo escenario y reordenamiento de las fuerzas políticas nacionales.
Eligio Jaquez en su periplo de "oidor", visitó a San Francisco de Macorís. Me recordó el celebre "oidor", como se le llamaba al juez o magistrado que en las audiencias del reino oía y sentenciaba las causas y los pleitos. Eran miembros de las Reales Audiencias. En las colonias españolas en América, hubo oidores que eran "jueces de censos", Eligio asume el papel de "juez del consenso", ante la urgente necesidad de armar un aparato opositor que ponga fin a la "Era Morada del PLD".


Eligio hizo una larga y detallada exposición sobre sus esfuerzos para intentar desatar el "nudo gordeano" pero las fuerzas huracanadas de los intereses particulares y grupales, se entronizaron de manera absurda y bastarda, sin importarles que la institución era un patrimonio del pueblo dominicano, y destruyeron el partido que libró tantas jornadas históricas en la construcción de la democracia en la República Dominicana.
Hoy el PRD de ser un partido del pueblo, pasa a ser un partido autocrático, reducido a su mínima expresión como partido de masas, bajo la férula de un gran "comerciante" ungido por el gobierno del PLD, por la deshonrosa misión de destruir lo que fue el hogar político de grandes e ilustres dominicanos.
En un tono reflexivo y muy mesurado, Eligio, manifestó que todos debemos hacer "meas culpas" de nuestros errores políticos; dejar detrás nuestros vicios y debilidades políticas para emprender con entereza y amor patriótico la urgente tarea de construir un partido que encabece una convergencia nacional de partidos, sindicatos, sectores sociales y personalidades comprometidas con el cambio en el año 2016.
Dentro del contexto de sus reflexiones ponderó las liviandades del gobierno actual, la crisis del sistema sanitario de República Dominicano e ilustró la tasa de mortalidad infantil, la comparó con la muerte de los pollos, dijo, en nuestro país se producen 180 millones anuales y de esos se mueren el 7 %, exactamente igual que las estadísticas de la mortalidad infantil, y formuló la pregunta: ¿Debe seguir hasta el dos mil cuarenta el PLD, con su estilo corrupto y donde los niños mueren como si fuesen pollitos?.
Hubo intervenciones muy interesantes en consonancias con la impostergable necesidad de sacar del poder al PLD, en mi turno hice alusión de lo que "Hegel dice que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y otra vez, como farsa.” Carlos Marx (En su libro El 18 de Brumariode LuisBonaparte).
Esto para ilustrar que se puede repetir en las elecciones del año 2016 la misma historia del año 1986 hacen 30 años, el PRD lo tenía todo, era un partido con el apoyo de todo el pueblo, y las pugnas internas entre Jacobo Majluta y el Presidente de turno Salvador Jorge Blanco, hizo que el PRD perdiera las elecciones, así mismo la división que se advierte en el PLD, entre el presidente Medina y Leonel Fernández, que puede ser irreconocible por los golpes que desde las instancias del poder le están infligiendo al séquito de Leonel, como es la acción judicial del ministerio público contra el Senador Félix Bautista. Estas tazones me inducen a pensar que el cambio va en el 2016.
El PRM, es un partido que nace con la experiencia acumulada por años de sus fundadores, por lo que debe distinguirse de los partidos del sistema, porque tal y como dice Maurice Duverger, en su libro clásico Los Partidos Políticos: "- a partidos prehistóricos que siguen siendo todavía clanes personales, clientelas reunidas alrededor de un hombre. No sirve ya para las comunidades grandes y durables".
Un partido moderno sus miembros se integran en un marco institucional, en la que primero está el partido como institución y luego sus hombres aunque sean líderes pequeños o grandes, esto no quiere decir, que la solidaridad y la elección de sus candidatos no sea prioritaria.
En los partidos de larga datas, como el Partido Socialista Francés o el Laborista Británico 1900, estrenan un líder de manera cíclica sin que esto constituya una tragedia o desgracia para las corrientes internas que pugnaban por otros, a los cuales frecuentemente le llegue su tiempo, pero un partido moderno la victoria no es solo de un grupo, sino de todo el partido.

Eligio Jaquez, finalmente manifestó que cuando concluya la ronda de consultas, entonces acompañado por dirigentes, militantes y amigos, se juramentará en el Partido Revolucionario Moderno-PRM.

viernes, 10 de octubre de 2014

TRIBUNA

El ébola, un problema global

Occidente debería intervenir no solo por solidaridad, sino por la seguridad mundial

La reacción internacional ante la irrupción del ébola en África occidental no ha estado en consonancia con la naturaleza y magnitud del problema. Y la prueba más evidente de ello es que el virus ha llegado a Madrid. Se ha respondido a destiempo, con medidas insuficientes y sin tener en cuenta la realidad de una epidemia inserta en las denominadas sociedades del riesgo.
En éstas, los riesgos se multiplican con escasa capacidad de control, se expanden a velocidades vertiginosas (vuelan en avión) e interactúan entre sí y con otros muchos factores, lo que intensifica sus efectos. Véase, por ejemplo, la crisis productiva y alimentaria que generará la epidemia en los países afectados y cómo ésta incidirá a su vez en la situación epidemiológica que la provocó; o la crisis política que se puede derivar de medidas extremas como el cierre de fronteras o las cuarentenas forzosas; o la consecuente deslegitimación de las instituciones sanitarias que esto pueda ocasionar, que incidirá, como un bucle perverso, en la eficacia de dichas instituciones para controlar la enfermedad, etc... Y todo ello, por cierto, en unos tiempos en los que los conocimientos expertos no pueden asegurar el riesgo cero, por más contundentes que pretendan ser sus afirmaciones. Lo que ayer era un fenómeno de ocurrencia imposible, hoy es ya una realidad contundente. Y además, las crisis en el mundo contemporáneo oscilan con frecuencia entre lo real y lo virtual, con lo que a veces será más importante controlar el miedo y la inseguridad percibida que las consecuencias reales de cualquier riesgo. Actuaciones como la que ayer ofreció la ministra española de Sanidad, por ejemplo, pueden incrementar, más que reducir, los niveles percibidos de inseguridad.
Estos elementos de análisis se deberían contemplar en la planificación de cualquier acción sanitaria, ya que en estas condiciones está claro lo que podría llegar a ocurrir: a) un aceleración en la velocidad de transmisión y en la expansión de la epidemia, como de hecho así está ocurriendo; b) un incremento del riesgo de mutación del virus (sea por propia evolución, por su interacción con otras cepas de ébola, o sea inducida por la presión evolutiva que generamos debido al calentamiento global, a la contaminación ambiental con agentes mutagénicos, a la aplicación masiva y descontrolada de antibióticos que acaban reforzando la capacidad de supervivencia de los microorganismos, etc...; y c) un agravamiento de la situación derivado de la interacción entre el ébola y otras patologías prevalentes en la zona. Todo esto sin contar con que la epidemia pudiera extenderse fuera de África, más allá de algunos casos accidentales como los diagnosticados estos días.
Frente a esta complejidad, la comunidad internacional ha respondido con una tibia intervención de carácter meramente asistencialista, cuya máxima tecno-escenificación se ha producido con el traslado a hospitales occidentales de algunos ciudadanos contagiados. Y cuyo día a día está siendo la atención prestada a los enfermos en los países afectados. Pero esto, por sí solo, resulta muy insuficiente. Tanto la asistencia médica a los enfermos como la investigación con fármacos antivirales es esencial, pero una rápida intervención salubrista centrada en una eficaz coordinación preventiva debería haber sido prioritaria respecto al abordaje clínico-farmacológico. La estrategia de choque más importante para controlar al virus es de salud pública, no de biomedicina. Ante estas emergencias sanitarias sería importante un cambio de enfoque que trascienda el asistencialismo humanitario individualizado y ubique el centro de atención en las poblaciones globalmente consideradas. La mera salvación de los cuerpos (o de las almas) resultan intervenciones obsoletas (incompletas) en un mundo en el que es más importante el control de los contextos que los milagros de laboratorio. Lo cual implica controlar el tiempo y el espacio. Es decir, intervenir de manera inmediata y hacerlo sobre las condiciones básicas que impidan que un inestable orden local pudiera llegar a convertirse en un incierto caos sanitario global. Necesitamos acciones más proactivas y de mayor inteligencia logística. Y la solución está hoy, como lo estuvo en los inicios de la salud pública durante la revolución industrial, en el control de las condiciones higiénico-ambientales.
A veces será más importante controlar el miedo que las consecuencias reales
Con ello, además, se podría aportar a estos países en eternas vías de desarrollo una transferencia de formación epidemiológica y racionalidad científica que los capacite para enfrentar en el futuro este tipo de situaciones. Por ejemplo, incidir en el cambio de prácticas culturales nocivas como el contacto ritualizado con cadáveres, la ocultación de casos a las autoridades o la curación ¡por imposición de manos! debería ser prioritario. Desechando de paso infundados complejos de supuesto imperialismo cultural o científico que, tras siglos de colonización económica y espiritual del continente africano, resultarían cuando menos anacrónicos.
Estamos ante una crisis sanitaria propia de la era global que nos pone a prueba desde un punto de vista sanitario, pero también político. En ambos sentidos debería servir de ensayo general para afrontar con éxito otras epidemias graves que pudieran aparecer en el siglo XXI. Por ello, la labor técnico-sanitaria coordinada por OMS debería ir acompañada de una acción política. Sin embargo, resulta significativa la ausencia de una preocupación salubrista global en la agenda de los líderes políticos occidentales. Tampoco se observan trazas de una preocupación salubrista global en los discursos de los movimientos sociopolíticos emergentes. Y ello, a pesar de que estas situaciones de incertidumbre sanitaria nos incumben a toda la polis, por lo que sería necesario generar una conciencia política universal que rompa con posicionamientos localistas cortos de miras, especialmente en un contexto en el que inevitablemente “los nuestros” son todos los eres humanos. O desarrollamos un concepto de ciudadanía más amplio e inclusivo o lo sustituimos por una conceptualización de elemental supervivencia de la especie humana. Pero para cualquiera de estas salidas, necesitaremos la política.
De hecho, las imágenes difundidas días atrás por los medios de comunicación de un enfermo huyendo de las instituciones sanitarias en Liberia para buscar comida son un dramático reflejo del fracaso del proyecto político occidental. Es inadmisible, a estas alturas de siglo, ver a un ser humano atrapado en una situación epidemiológica global cada vez más compleja y enrevesada enfrentándose a uno de los más mortíferos bioenemigos con la más primitiva de las defensas (un palo y unas piedras) para satisfacer la más primaria de las necesidades: comer. Como es inaceptable que hoy, debido probablemente a una inadecuada capacidad de respuesta, la inseguridad se empiece a extender por las calles de Europa.
Ante esto, Occidente debería intervenir; ya no solo por solidaridad con las zonas afectadas, que también, sino por la propia seguridad sanitaria mundial. El ébola, por sus características y serias consecuencias, constituye una clara expresión de la inexcusable apuesta que las sociedades desarrolladas deberían impulsar en pos de una salud pública global.
Juan Manuel Jiménez, sociólogo, es profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública.

ELECCIONES REPUBLICA DOMINICANA 2024

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